TITULARES

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   Gobierno incumplen lo establecido en la Ley de Mercadeo Agrícola


   EN MEMORIA DEL AGRICULTOR FRANKLIN BRITO (QEPD)


   Comunicado de la familia del agricultor Franklin Brito


   Gustavo Moreno: Ley de Tierras se aprueba a espalda de los agricultores


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   Destacada investigadora en malezas visitó a Venezuela


   La Agroindustria posee la reglamentación más estricta de todos los sectores de la producción


   Venezuela perdió su estatus de país arrocero exportador


   El maíz no se sembró solo por “exceso” de agua


   70 AÑOS CUMPLE EL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES VETERINARIAS (1940-2010)


   Hoy se instala la XLVII Asamblea Anual de Fedenaga


   Hoy se da inicio al calendario agrícola del arroz


   Celebran el Día Mundial del Medio Ambiente


   LOS ZULOAGA NI ANGELES, NI DEMONIOS


   Primer Encuentro Regional de Cacaoteros del estado Sucre


   Empresa privada AgroIsleña más cuatro mil trabajadores


   Agroisleña equipó sala de computación “Carlos Coronado” en Chaguaramas

 
 
 
 

Sin EXITO no hay revolución

19/01/2010

VeneEconomía.- Las últimas medidas tomadas por el Presidente Chávez muestran claramente que el país está ya sumido en una dictadura, faltando poco para que sea dictadura comunista.A inicios de su Gobierno, Hugo Chávez cuidaba con algún celo el que sus políticas "revolucionarias" guardaran la apariencia de legalidad y estuvieran más o menos en línea con la Constitución de 1999, que él mismo había impulsado.
Incluso, cuando dio comienzo a lo que se ha convertido en una sistemática destrucción de la propiedad privada, se hacía la pantomima de decretar la utilidad pública antes de expropiar un bien. Muchas veces usaba por mampuesto a supuestos grupos de trabajadores "revolucionarios", o se propiciaba desde instituciones del Estado a "invasores" oficiosos que servían la mesa al Gobierno para arrebatar propiedades a sus legítimos dueños.
Luego, con el paso de los años, al copar el chavismo los poderes del Estado y con la seguridad de impunidad que ello les brindaba a los funcionarios del Gobierno, se profundizó el quebrantamiento del Sistema de Justicia. Se comenzó así a diseñar "leyes" para darle el marco supuestamente legal a las expropiaciones, confiscaciones y rescates de empresas y tierras que, a discreción, decretaba el Gobierno. Son emblemáticos, y de triste recuerdo, los decretos zamoranos, las legislaciones como la Ley de Tierras y la Ley Contra el Acaparamiento y la Especulación, entre otras.
Hoy, la situación va de mal a peor. Los derechos de la ciudadanía valen menos que un cero a la izquierda. La constante en las actuaciones del Gobierno, es la violación de casi todos los preceptos constitucionales y las leyes, incluso las bolivarianas, o son ignoradas o son discrecionalmente interpretadas en pro de los intereses del proyecto del gobernante.
El principio de proporcionalidad de la pena quedó en el olvido. Empezando con eso de cerrar un negocio de 24-72 horas por supuestos delitos formales y sin respetarle al afectado sus derechos a la defensa y el debido proceso, ahora se decreta la "expropiación" a capricho de Chávez, sin existir justificación legal o económica alguna.
La última víctima de estos desmanes dictatoriales es la franco-colombiana Cadena de Hipermercados Éxito, empresa con más de 10 años en el país.
La orden de expropiar a Éxito, la dio Chávez en cadena nacional, debido a que ésta habría supuestamente remarcado algunos precios después de que el Gobierno decretara la devaluación del bolívar fuerte. De llevar a efecto la anunciada expropiación, los hipermercados Éxito pasarán a formar parte de la estatal Corporación de Mercados Socialistas (Comerso). Y en el mismo orden de ideas, el Presidente decretó la expropiación del Centro Comercial Sambil La Candelaria, cuyo único delito fue ser cien por ciento permisado por las autoridades locales.
Con esta forma de actuar, del Presidente se está garantizando que la economía no se recuperará en el 2010: habrá menos inversión, menos producción de bienes y servicios, menos empleo, más inflación y mayor pobreza, que son precisamente las consecuencias que cualquiera podría esperar de una dictadura comunista.



Opinión
 
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